Estos días reflexionaba sobre la escucha y al buscar el significado de la palabra venían varias definiciones: Prestar atención a lo que se oye. Dar oídos , atender a un aviso, consejo o sugerencia. Aplicar el oído para oír algo. Hablar o recitar con pausas afectadas…

Al leer esto sentía que en general escuchamos mucho desde ahí, pero que pasa con la escucha profunda.

Para mi la escucha es algo que no solo se da con los oídos físicos, sino que va mucho más allá. Nuestro corazón nos habla continuamente, a veces es un mensaje que escuchamos claramente, otras veces es una sensación, una intuición o un mero susurro.

Cuando escuchamos con todos los sentidos podemos conectar con las necesidades del momento presente que estamos viviendo. Todo, absolutamente todo nos habla: las personas, los animales, las plantas, las situaciones que se dan, la brisa del aire, el brillo del sol…

Todos los seres humanos necesitamos sentirnos escuchados, sentir que podemos abrir nuestro corazón, sentir que somos valiosos. Todo ese tiempo que nos escuchan o escuchamos nos aporta muchísima confianza.

Para que esa escucha profunda pueda darse, es necesario que nos hayamos vaciado primero.

Habitualmente estamos llenos de pensamientos, juicios, opiniones, planes y es necesario vaciarnos para que algo nuevo pueda entrar.

Cuando compartimos con alguien esa escucha profunda es importante conectar de ser a ser con esa persona, sentir lo sagrado de lo que el otro nos esta contando, darle el tiempo necesario y sobre todo respetar su sentir.

En esa escucha profunda podemos sentir el espejo que somos los unos para los otros, podemos darnos cuenta que lo que le pasa el otro no está separado de lo que me pasa a mi y disfrutar del encuentro con todo lo que traiga para nosotros.

Cuando escuchamos y nos escuchamos la calma se puede instalar dentro de nosotros como una semilla que con el tiempo germinará, crecerá y nacerán nuevos frutos que serán alimentos para nosotros.

Desde esa calma, nuestro corazón puede tomar las riendas y ser el protagonista de nuestra historia.

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